La Revolución de la Auténtica Cosmética Natural

Desde el inicio de la humanidad se han intentado buscar fuentes de salud, belleza y bienestar en la naturaleza para el cuidado personal. Bien conocida es la existencia de los rituales de belleza que utilizaba por ejemplo la Reina Cleopatra, quien empleaba el aceite de almendras, la leche o el agua de rosas para preservar la salud de su piel.


La auténtica Cosmética Natural combina materias primas de origen 100% Natural, creando así fórmulas con el 100% principio activo. Es decir, todos sus ingredientes pueden llevar a cabo una función cosmética saludable.

 

Los criterios a seguir para obtener una verdadera Cosmética Natural son los siguientes:

  • Emplear materias primas de origen vegetal, pudiendo éstas ser de cultivo ecológico o silvestre certificado. Quedan excluidas las materias primas de origen animal.

  • También se permiten materias primas de origen mineral como pueden ser las sales inorgánicas.

  • Queda totalmente prohibido el hecho de testar con animales, tanto en lo que a materias primas se refiere así como en los productos ya terminados.

  • En el caso de las emulsiones, el uso de emulgentes y tensoactivos de origen vegetal.

  • Quedan excluidas las sustancias sintéticas.

  • Conservantes de origen natural.

  • No se permite el uso de las radiaciones para preservar el producto acabado o sus ingredientes de la contaminación microbiológica.

  • Uso de envases reciclables o biodegradables con un mínimo impacto medioambiental.

 

Siguiendo todos estos requisitos es necesario advertir al consumidor que no puede esperar la misma presentación, textura, color y olor en cosméticos naturales que en los convencionales, pues todas estas características vendrán definidas exclusivamente por los principios activos que contenga la fórmula. Interesa más el efecto que el aspecto externo que en cosmética convencional puede venir modificado por agentes de textura, colorantes o perfumes sintéticos. Otro factor importante a tener en cuenta es la vida útil del producto cosmético, que al no venir sobreprotegido químicamente, puede que sea más corta y se deba prestar una atención especial a la hora de almacenarlo, sobretodo evitando exposiciones a temperaturas y humedades extremas.

La piel es el órgano más importante del organismo por su envergadura, además de protegernos frente a agentes externos, equilibra la pérdida del agua de nuestro organismo y funciona como receptor frente a estímulos externos e incluso actúa como símbolo social para relacionarnos con los demás. Por todo esto, su cuidado debe ser extremo. Uno de los puntos a destacar es el pH ligeramente ácido que posee la piel, el cual ayuda a preservar la barrera de protección que ésta nos aporta. Los productos cosméticos formulados de forma natural, por su contenido en componentes vegetales, ayudan en general a equilibrar dicho pH y mantener la importante función barrera por su carácter sutilmente ácido.

Otra causa importante de los beneficios que encontramos en la auténtica Cosmética Natural es, en primer lugar la rápida absorción a través de la piel de los extractos de plantas así como el mimetismo que existe entre éstos y los componentes naturales propios de la estructura cutánea. Todo esto hace que exista una afinidad importante, lo que deriva en una mayor efectividad del cosmético en si.

 

Ingredientes cosméticos: naturales vs convencionales

La diferencia básica entre un cosmético natural o convencional es, sin duda, la naturaleza de las materias primas utilizadas para su fabricación.

En cosmética convencional, los aceites que se usan son normalmente aceites minerales o hidrocarburos refinados, mientras que en cosmética natural se utilizan los aceites vegetales de primera presión. Éstos se componen de dos fases, la saponificable y la insaponificable. La primera es donde se encuentran los ácidos grasos, unos componentes que efectuarán una función preventiva para la salud cutánea, desarrollando una importante tarea en mantener el rol de la membrana celular, manteniendo la fluidez de la membrana, preservando la elasticidad de la piel e hidratándola. Por otro lado, la parte insaponificable (alcoholes, ceras, vitaminas, etc.) aportará un efecto correctivo, con funciones antiradicalarias, antiinflamatorias o bien estructurando arrugas.

Para aromatizar el producto, en cosmética convencional se utilizarán perfumes sintéticos, en cambio, en cosmética natural se empleará una mezcla de aceites esenciales que aparte de actuar como activo fragante, por si mismos tendrán una función cosmética determinada dentro de la fórmula dependiendo de los aceites escogidos para la ocasión. Cada aceite esencial dispone de su cartera de propiedades específicas. Los aceites esenciales tendrán doble vía de acción, a nivel olfativo a través de la liberación de sustancias pasando por el cerebro, y a nivel tópico, mediante masaje, donde podrán incorporarse al torrente sanguíneo y desempeñar su función destino.

Para preservar la integridad de la fase oleosa del producto, se deberá añadir un conservante frente a la oxidación. La luz, las altas temperaturas o la exposición del mismo al aire pueden enranciar el cosmético. Será necesaria la incorporación de un antioxidante para evitarlo. En cosmética convencional éste será de origen sintético mientras que en cosmética natural se optará por utilizar un antioxidante de origen natural. Una mezcla de tocoferoles, presentes también en la naturaleza, podrán emplearse para evitar que los componentes de las membranas celulares de oxiden.

En cosmética natural, los productos que contengan agua en su formulación, tales como cremas, emulsiones, tónicos, etc. podrán optar por verse enriquecidos si, en vez de añadir agua pura, se les incorpora un hidrolato. El hidrotalo es el resultado final de la destilación, es decir, una suspensión de gotitas de aceite esencial en agua destilada. Con este simple hecho ya se estará enriqueciendo la fórmula, pues se está incorporando un activo más al producto mientras que en cosmética convencional sólo se añade agua.

La utilización de un conservante para preservar el cosmético frente a la posible contaminación microbiológica también es indispensable. En cosmética natural se optará por el uso de un conservante de origen natural, mediante ácidos orgánicos presentes a la naturaleza por ejemplo, combinados de tal forma que protejan el producto. En cosmética convencional existe la tendencia a sobreproteger el producto cosmético, con un exceso de carga química innecesaria.

Otros componentes como colorantes, agentes de textura, etc. no se contemplan en cosmética natural, pues se considera que el producto debe tener el aspecto propio al resultado de la mezcla de ingredientes de origen natural escogidos.

 

La importancia de conocer el significado del etiquetado

Para orientarnos a la hora de adquirir un cosmético deberíamos ser críticos y no fiarnos de la publicidad que acompaña al producto, pues muchas veces ésta puede ser engañosa. La única verdad, o lo que más puede acercarnos a ella, es aprendiendo a leer el listado de ingredientes que viene escrito en el envase. Este se debe escribir en INCI (Nomenclatura Internacional de los Ingredientes Cosméticos) y su comprensión es muy importante a la hora de conocer la composición del producto. De hecho, si deseamos comprar un cosmético natural auténtico, es evidente que debemos encontrar nombres en latín en el listado de ingredientes, que corresponderán a las especies botánicas de los cuales derivan los ingredientes.

Debemos evitar aquellos productos que prometen “maravillas naturales” y en los que no encontramos ningún ingrediente natural en el listado de componentes o bien que éste aparece descritos en las últimas posiciones del mismo. Los listados de ingredientes siempre vendrán escritos de mayor a menor concentración aunque los ingredientes al 1% o concentraciones inferiores pueden citarse aleatoriamente.

 

Beneficios de la auténtica Cosmética Natural

  • Mejor tolerancia dérmica. Al ser formulados con material primas de origen natural, en general serán menos agresivos. Aún así, hay que tener en cuenta que no todos serán inocuos, es decir, no por ser 100% naturales serán hipoalergénicos.

  • Fortalece y mejora las funciones dérmicas de una forma natural y eficaz.

  • Favorece la regeneración celular.

  • Actúa en prevención protegiendo y manteniendo la barrera y función de la piel.

  • Aporta un efecto “lifting” natural.

  • Mayor calidad del producto cosmético final.

  • Evita el paso de materiales extraños en el organismo.

  • Aporte de hidratación y suavidad de forma natural a la piel.

  • Ética ecológica en los procesos de producción.

 

 

Categoria: Alqvimia, Técnico - Estudios científicos
Etiquetas: , , , .

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>