El arte milenario de la Aromaterapia hasta la civilización industrial

Las plantas aromáticas han sido ampliamente usadas desde hace mucho tiempo ya que desde siempre han demostrado ser de especial interés por parte de terapeutas de todo el mundo.

Existen cuatro etapas fundamentales en la historia de la Aromaterapia:  la primera en la que se usaban las plantas aromáticas tal cual o en forma de infusiones o decocciones. La segunda en la que se quemaban las plantas, se empleaban en forma de infusión o bien se maceraban en un aceite vegetal. La penúltima en la que ya se buscaba la extracción de la sustancia odorífera en si y nace el concepto de aceite esencial desarrollándose lo que hoy día conocemos como destilación. Y por último, la época en la que se empiezan a conocer los componentes de los aceites esenciales y su relación con las actividades físicas, químicas, bioquímicas, terapéuticas y electrónicas de los mismos.

Hace 40.000 años, los pueblos aborígenes tuvieron que desarrollar grandes estrategias para sobrevivir en el complicado continente australiano y lo consiguieron, en parte, gracias al conocimiento que adquirieron sobre la flor indígena. Utilizaban frecuentemente las hojas del árbol del té, del cual ya se ha demostrado su potencial a día de hoy.

Las cunas aromáticas por excelencia han sido las Indias, China y la zona mediterránea, dejando un gran legado en forma de procedimientos y conocimientos, muchos de los cuales aún son vigentes. El continente índico es muy rico en plantas aromáticas y se han usado desde antaño para el tratamiento de problemas de salud. Usándose tanto en el campo de la medicina como en los sacrificios religiosos, uniendo así su terapia a nivel de cuerpo y espíritu. La albahaca, típica de la India, era considerada una planta sagrada.

En Mesopotamia se han encontrado referencias que relacionan el uso de los aceites para luchar contra epidemias o usados en ritos religiosos. Y en Babilonia, se luchaba contra los espíritus malignos quemando ciprés, entre otras plantas aromáticas.

En China, hace cerca de 4.500 años, Shen Nung escribió el tratado más antiguo sobre fitoterapia en el que hacía referencia al uso preparaciones oleoaromáticas para el masaje.

Asimismo, en la zona mediterránea, el uso de las plantas aromáticas era presente en la vida cotidiana así como en los rituales.

En Egipto, entre los años 2000 y 3000 a.C., el uso de las plantas aromáticas así como un método rudimentario de destilación, alcanzan una magnitud importante. Los médicos de la época lo usaban para curar enfermedades así como para realizar prácticas mágicas. Los vinos aromáticos se empleaban como remedios anestésicos y se impregnaban los tejidos de los difuntos (embalsamamiento) con mezclas de plantas.  Las infusiones de plantas aromáticas eran muy empleadas, sabiendo que las esencias vegetales eran liberadas en la base vegetal para la elaboración de ungüento aromáticos. Las bayas de enebro, por ejemplo, eran comúnmente empleadas para prepararlos.

Los Pérsicos, 1000 años a.C., son los inventores de la destilación clásica. Ibn Sina, conocido también como Aviceno, perfecciona la técnica y consigue elaborar el primer aceite esencial puro. Fue así como el “Príncipe de los médicos”, así lo nombraban, utilizó ampliamente los aceites esenciales en terapéutica escribiendo más de 100 libros de medicina.

Los Hebreos por su parte, los utilizaban durante los oficios religiosos y se untaban el cuerpo tanto para curar sus enfermedades como para elevar sus almas.

Los Griegos también aparecen de forma significativa en la historia de la Aromaterapia, ya que hacían un consumo importante de sustancias aromáticas y escribieron varios tratados sobre las mismas. Hipócrates, el “Padre de la medicina”, hace referencia sobre la utilidad de los baños aromáticos en el tratamiento de las enfermedades de la mujer. En Atenas, se luchó contra la gran peste haciendo quemar lavanda, hisopo, ajedrea entre muchas otras.

Posteriormente, Teofastre, autor del Tratado de los olores, observa la acción de los aceites esenciales sobre los órganos internos, enfatizando sobre os perfumes convenientes a cada parte del cuerpo de la mujer para magnificar su belleza. Y Dioscórides redacta un tratado sobre fitoterapia, el cual se convertirá en una referencia para toda la medicina occidental durante un milenio.

Y finalmente los Árabes, los cuales permitieron una mejora considerable de la química así como de la destilación, crearon numerosos perfumes.

Al final del siglo XVI, más de 100 aceites esenciales se emplean para tratar trastornos concretos sobre la base de los conocimientos encontrados de la herencia de los ancianos enriquecidos por los descubrimientos de los médicos de tradición.

Aún así, la llegada de la civilización industrial, por desgracia, hizo que el uso de los aceites esenciales con fines terapéuticos cayera en el olvido.

Fuente: Aromaterapia científica. Renaud Alain Regnier, ingeniero superior agrónomo y profesor de aromaterapia científica y médica de la Universidad de Lovaina (Bélgica)

 

Categoria: Técnico - Estudios científicos
Etiquetas: .

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>